domingo, 13 de octubre de 2013

Con una mayor participación nacional el cine recaudará más de $1500 millones

En lo que va de 2013 se vendieron 68% más de entradas a películas de producción local, que ya ocupan el 40% de las proyecciones en el país, cuando en 1994 no llegaban al 5 %. El impacto de la política de fomento estatal y el talento argentino.

  
 
El fin de semana pasado seis películas argentinas se encontraron entre las más vistas por el público local (Wakolda, Séptimo, Corazón de León, Caídos del Mapa, 20.000 Besos y Metegol). Con una recaudación de la industria cinematográfica en permanente crecimiento, alcanzando en 2012 más de $ 1305 millones ($ 332 millones por encima de 2011–datos SICA), las estimaciones de facturación para el 2013 son prometedoras especialmente para la producción de cine local. Según datos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) al 6 de octubre, el incremento de espectadores en el último año, del 3,52%, implicó en realidad un aumento del 68,34% para películas argentinas. 
Hasta el 2 de octubre de este año, según, datos adelantados por el INCAA a este diario, la recaudación ya alcanzó los $1405 millones. De mantenerse esta tendencia, la recaudación por taquilla, con seguridad, superará los $ 1500 millones para 2013 e incluso hay argumentos sólidos para sostener que podría superar los $1600 millones
Ya en octubre los films argentinos Séptimo, Corazón de león, Wakolda y Metegol rompieron la taquilla destronando al cine estadounidense, un hecho sin precedentes para la producción nacional cinematográfica. Cabe señalar que en todas ellas se trata de coproducciones con productoras extranjeras, lo que devela las dificultades que aún deben afrontar las productoras locales para competir con el cine del primer mundo.
 
ALGUNOS DATOS. Según el Anuario Estadístico 2012 del INCAA, la venta de tickets o entradas se incrementó por tercer año consecutivo superando el récord de espectadores del 2004. La concurrencia a ver películas nacionales para el año pasado fue del 9,73%, mientras que en el 2011 fue del 8,23% del total. Durante 2012 se estrenaron más de 145 películas nacionales (el reinaugurado cine Gaumont estrenó el mayor número de films de este tipo: 74 títulos), donde se destacaron Dos más dos (con 987 mil espectadores y una recaudación de más de $ 26 millones) y Elefante blanco (con 765 mil espectadores y una recaudación de $ 18 millones). 
Hasta el  2 de octubre de este año se estrenaron 101 films argentinos y, para el mes de octubre ya hay programados 11 estrenos más de producción nacional. 
Con todo,  el Anuario afirma que la cantidad de espectadores que se reparten las distribuidoras se encuentra aún altamente concentrado: las cuatro primeras empresas acaparan el 76,5% del mercado total de espectadores. Teniendo en cuenta que las grandes distribuidoras extranjeras están obligadas a distribuir cine nacional, la concentración se acentúa para el caso de películas argentinas, donde sólo The Walt Disney Company Argentina absorbió el 76%. Según datos provistos a Tiempo Argentino por el Sindicato de Industria Cinematográfica Argentina (SICA), ello implicó que Disney se quedara con tres cuartos de las recaudaciones del cine nacional. 
Desde este organismo señalan que en el año 2012 se realizaron 63 producciones nacionales de cine lo que prácticamente duplica las cifras del 2009, mientras que los estrenos realizados para el mismo año superaron por primera vez a los de origen norteamericano. Sin embargo la cantidad de proyecciones sigue estando dominada por el cine de EE UU, con el 61,12% del total, al tiempo que la duración en cartel es de 9,22 semanas promedio, mientras que para las argentinas es de 5,22 semanas. 
El informe del SICA señala que el costo de un ticket para ingresar a las salas de los circuitos de capitales nacionales fue, en promedio, de $ 25,16, mientras que dicho promedio fue de casi $ 30 para los circuitos foráneos. 
 
HACER CINE. La Argentina siempre tuvo una reconocida tradición en lo referente al cine y al teatro, tanto por el lado de la producción como de su consumo. Las dificultades económicas y políticas que históricamente tuvo que enfrentar la producción artística local resultaron permanentemente en un impedimento del acceso del público argentino a lo producido en el país o incluso en la región. La cuestión es que no sólo la producción sino también la distribución y publicidad requieren de inversiones que sin la regulación o subsidio estatal se hace inviable frente a la competencia de las grandes productoras de Hollywood. 
En diálogo con Tiempo Argentino, Santiago Giralt, director y creador de la productora independiente Los Griegos Producciones, comenta que para acercarle al público argentino el cine nacional "una vía importante es que las películas argentinas puedan ser pasadas por la televisión, y esto no pasa porque los canales sólo pasan aquellas producidas por ellos, incluso si actúan actores que trabajan en esos mismos canales".  Agrega que "por eso para hacer efectiva la Ley de Medios, el INCAA debiera regular la distribución y publicidad. De esta forma sólo tienen publicidad las películas producidas por los propios canales de TV o aquellas respaldadas por una distribuidora de Hollywood". El cineasta explica "para tener en cuenta", que "el presupuesto de publicidad de una película de Hollywood iguala el costo de producción de una película argentina, y contra eso no se puede competir". 
En esta misma línea, Alejandro Rath, director del film ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, comentó a Tiempo que el hecho de que el mercado esté dominado por producción y distribución de empresas de EE UU, "requiere una política más activa de regulación, como existe en un montón de países, apropiándose de parte de sus grandes ganancias y con esos recursos abrir un mercado de producción y difusión nacional. Hay que tener en cuenta que son muy pocas las películas argentinas de las que la gente se entera que existen".  Respecto de las dificultades que afrontan las productoras locales, Rath señaló que "existe la visión del tipo de Pablo Sirvén, periodista de La Nación, que plantea la idea de que se produce demasiado en el país para el público, y que por tanto debería producirse menos y de mayor plaza, privilegiando aquellas películas nacionales que tienen asegurado el millón de espectadores". Pero justamente son estas películas las que tienen un presupuesto más alto para su creación y difusión, en muchos casos por estar asociadas a productoras extranjeras o a canales de TV, y por ello mismo, dice Rath, "son éstas las que son rentables y por eso es contradictorio que obtengan subsidios del INCAA, donde por el contrario se podrían acrecentar los recursos destinados a las productoras independientes locales".
Asimismo señala que "gracias a la presión de los nuevos realizadores y documentalistas, obtuvimos la llamada 'quinta vía de financiamiento' del INCAA, que nos permitió realizar nuestro film sin tener que cumplimentar con los requerimiento de antecedentes o asociación a productores que dificulta mucho la posibilidad de producir más libremente".  
Guido Valerga, secretario adjunto del SICA, comentó a Tiempo que "estamos incentivando el diálogo en el sector para que el cine nacional logre más difusión y distribución. Una de nuestras preocupaciones es que, a raíz de la crisis europea, bajaron las coproducciones con España, recién este año estamos viendo una reactivación por este lado". 
 
SITUACIÓN LABORAL. El gremialista señaló el trabajo que vienen realizando desde el SICA a partir de 2008: "conseguimos que hoy el 100% de las películas nacionales se hagan con trabajo registrado. A partir de 2010 se homologaron salarios por primera vez desde 1975. Antes de esto el sindicato sugería salarios y esos eran perforados para abajo por las empresas. Otro de los logros fue la reducción de la carga horaria de la jornada laboral que pasó de 11hs a 8hs".  Estas declaraciones están relacionadas con las llamadas "cooperativas" que se instalaron en el sector de la industria cinematográfica y que según el SICA "han revisado su decisión de tercerizar", lo que implicó que una gran cantidades de trabajadores del sector que se  encontraban por fuera del convenio fueron blanqueados. Sin embargo, muchos señalan que esto sería el resultado de que los salarios de convenio aún se encuentran atrasados y que eso facilitó la disolución de estas cooperativas, y el hecho de que muchos actores se pasaran a la televisión por ofrecer mejores condiciones.
Con un promedio de costo de $ 3,6 millones para la creación de una película, sin subsidio estatal no existe la actividad en este sector. La cuestión que presentan muchos cineastas locales es que, justamente en la Argentina, esta producción no tiene características industriales como las de Hollywood, sino más bien artesanales. La cuestión es que justamente el objetivo no pase sólo por impulsar aquello meramente rentable, en tanto se trata de una producción de cultura y entretenimiento formativa para el público local. «
 
 
 
Guionistas se organizan
 
 
Los guionistas viven una situación bastante precaria.  En Buenos Aires hay más de 100 guionistas que trabajan para el mercado audiovisual, de estos unos 40 son los más requeridos por no más de siete productoras que son las que generan el mayor porcentaje de todas las ficciones nacionales que se ven por televisión. Para revertir esta situación de desprotección, los guionistas se reunieron para armar su propia sociedad de autores: MIGRÉ en reconocimiento a los derechos de los escritores. 
Entre sus denuncias plantean que cada vez que escriben las historias de telenovelas y unitarios se ven obligados a cederles a las productoras los derechos de la obra para siempre, sin ninguna chance de recuperar, en un plazo determinado, el reconocimiento de lo que escribieron.
Además, dicen que desde hace más de diez años no tienen un ajuste de sus salarios, que no pueden negociar sus contratos de manera colectiva, que no cobran los derechos de emisión en tiempo y forma, y que su trabajo inestable hace que vivan sin jubilación ni vacaciones pagas. Además, suman la falta de protección de Argentores, la sociedad de autores encargada de defender sus derechos.
 
 
El milagro de cornelia 
 
 
Cornelia frente al espejo, película nacional basada en un cuento de Silvina Ocampo del mismo nombre, permanece actualmente en cartelera luego de un año de su primera exhibición. El film del director Daniel Rosenfeld fue estrenado el 4 de octubre pasado en cuatro salas de Buenos Aires y logró la milagrosa tarea de mantenerse aún en pantalla. Duró nueve semanas y media en Cinemark Palermo y acumuló casi 15 mil espectadores en todo el país, 5400 de ellos la vieron en el cine Malba de Buenos Aires donde actualmente se exhibe todos los sábados a las 20 hs con buena concurrencia de público. 
 
 
 
"Nos presentamos a un concurso del incaa y ganamos"
 
 
Boris Love es una productora nueva, recién estrenada, ubicada en Palermo en la calle Castillo al 1800, que debe su nombre como tributo a Boris Karloff uno de los personajes cinematográficos más emblemáticos del cine de terror. 
La versión local de este renacido Boris surgió como iniciativa de tres amigos: Alejandro Cufino (productor general) Federico Frágola (director creativo) y Mariano López Franconi (director general) de un promedio de treinta años que comparten una pasión doble, el cine y la publicidad. Alentados por la realidad que hoy vive el sector audiovisual, decidieron montar su propio emprendimiento sin ningún tipo de financiamiento o ayuda externa. La productora reúne directores jóvenes y personalísimos como el reconocido Adrian Caetano y Vera Spinetta, productores, editores, post productores, músicos, animadores 3D, etcétera.
Al respecto, este diario consultó con los amigos para conocer su experiencia, luego de que, recientemente se difunda la noticia de que resultaron ganadores de un concurso de la televisión digital por la creación de un dibujo animado de cuatro capítulos cuya historia argumental pensaron íntegramente. "Están buenísimos los concursos en general del sector y los que lanzo el Incaa en estos últimos años.
En nuestro caso, tuvimos una idea, nos presentamos y ganamos, además, no teníamos material para un largo o una ficción, pero como hay tantos concursos vigentes encontramos una categoría que se adecuaba a la duración del material que disponíamos y ¡ganamos!", dispara Cufino, sentado en la punta del sillón de cuero de la sala de edición de la flamante productora, vistiendo una liviana camisa celeste. 
A su vez, los tres socios ponderaron el incremento del monto de los subsidios del INCAA en todas las categorías o "vías", al respecto Frágola explica: "Las vías funcionan como antecedentes de tus trabajos como productor, director o guionista, uno crece de vía y eso conlleva que puedas hacer películas con mejor producción. La primera de estas vías es Historias breves, que otorga un subsidio para hacer un corto, allí se presentan muchos chicos que recién egresan de una carrera, o que están estudiando todavía, y si ganan ya tienen antecedentes frente al INCAA", indica.
La segunda categoría es ópera prima, en la que aumenta el monto del subsidio (es de hasta $ 500 mil) con el que se puede filmar ya no un corto, sino una película. 
Gracias a estas dos modalidades aparecieron infinidad de directores famosos, de Historias Breves, por ejemplo, se consagraron Pablo Trapero, Lucrecia Martel y el mismo Adrian Caetano que forma parte de la productora. 
Los socios hacen referencia a la transparencia y la ayuda económica que representan estos concursos, ya que las obras se presentan con seudónimo, en sobre cerrado y de allí resultan 10 nuevos directores inéditos que se alzan con un premio anual. 
No es poco.
 

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